- No confíes en el control automático de luces en la niebla
- Algunas situaciones requieren encender las luces de cruce manualmente
- Con las luces diurnas activadas, las luces traseras permanecen apagadas
- Con baja visibilidad, ajusta tu velocidad y mantén la distancia
El control automático de luces en los coches modernos facilita mucho la conducción: enciende automáticamente las luces de cruce cuando oscurece o al entrar en un aparcamiento subterráneo o un túnel. Sin embargo, en condiciones de niebla o luz difusa, este sistema no siempre funciona perfectamente. Por ello, los expertos de DEKRA aconsejan a los conductores que piensen por sí mismos y activen las luces de cruce manualmente.
“Los faros automáticos han mejorado significativamente la seguridad. Sin embargo, no debemos confiar ciegamente en la tecnología”, señala Denis Preissner, investigador de accidentes en DEKRA. “Los sensores de luz de muchos vehículos solo distinguen entre claro y oscuro y, en situaciones de niebla, llovizna o rocío, suelen activar únicamente las luces diurnas, pero no las de cruce. Aunque los sensores de los últimos modelos son cada vez más sensibles, sigue siendo fundamental estar alerta y revisar los ajustes de iluminación.”
Las luces diurnas no son suficientes con baja visibilidad
En modo de luces diurnas, los faros delanteros son más tenues y las luces traseras están completamente apagadas. Esto hace que el vehículo sea mucho más difícil de ver tanto por delante como por detrás, aumentando el riesgo de situaciones críticas.
En estas condiciones de visibilidad reducida, los conductores deben activar manualmente las luces de cruce. “Cuanto antes, mejor”, recomienda Preissner.
La visibilidad en situaciones de luz difusa suele mejorar al encender las luces antiniebla. Estos emiten luz de forma más amplia que los faros de cruce normales y mejoran la iluminación a corta distancia.
“Cuando se conduce de noche con niebla, recomendamos encender los faros antiniebla, si el vehículo los tiene, además de las luces de cruce para lograr una visibilidad óptima”, explica Preissner. “Por el contrario, el uso de las luces largas en niebla o nieve no es recomendable, ya que la luz se refleja en las gotas de niebla o copos de nieve y reduce la visibilidad debido al deslumbramiento.”
Si la visibilidad es inferior a 50 metros (~165 pies), se recomienda encender la luz antiniebla trasera para mejorar la seguridad. En caso de niebla densa, esta luz brillante ayuda a que los demás conductores vean nuestro vehículo con mayor antelación. Sin embargo, es importante reducir la velocidad; en algunos países, la velocidad máxima permitida con la luz antiniebla trasera encendida es de 50 km/h (~31 mph). Cuando la niebla se disipe, es imprescindible apagarla para no deslumbrar a los conductores que circulan detrás.
“No olvides las reglas básicas para conducir con niebla”, enfatiza el investigador de accidentes Preissner. “Son: adapta tu velocidad, mantén la distancia y nunca sigas de cerca a vehículos que circulen rápido delante de ti. De lo contrario, existe el riesgo de los típicos accidentes en cadena en la niebla.” Estos solo pueden evitarse si el conductor es capaz de detenerse en cualquier momento dentro de la distancia visible. En carreteras estrechas, donde los vehículos en sentido contrario podrían estar en peligro, es recomendable poder frenar dentro de la mitad de la distancia visible.
Luces antiniebla en la ITV
Las luces antiniebla juegan un papel fundamental en la seguridad vial, especialmente en condiciones de baja visibilidad. Pero además de su importancia en la conducción, también influyen en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). A continuación, te explicamos qué aspectos debes tener en cuenta para evitar problemas en la inspección.
- Luces antiniebla delanteras. Las luces antiniebla delanteras no son obligatorias en todos los vehículos, pero si tu coche las traía de fábrica, deben estar instaladas y en buen estado. Si no funcionan, la ITV lo considerará un defecto leve, lo que no impide superar la inspección, pero sí se recomienda su reparación para evitar problemas de seguridad.
- Luces antiniebla traseras. A diferencia de las delanteras, las luces antiniebla traseras sí son obligatorias. En concreto, es imprescindible que funcione correctamente al menos la luz trasera izquierda o la central, dependiendo de la configuración del vehículo. Además, es necesario que el coche conserve todos los dispositivos de iluminación con los que salió de fábrica.
